jueves, 30 de junio de 2011

LA DECISION, MI PRINCIPIO.


La puerta se cerró y él quedó afuera. Ella respiró profundamente, llenando de aire sus pulmones, descansada al fin, satisfecha de su decisión, temerosa también de los días venideros, ofuscada por la rabia del "no haberlo hecho antes", feliz por el lastre soltado, ese yunque que llegaba a asfixiarla y que no dejaba que saliera a la superficie, ahogada en aquella pena que le había devorado el alma a bocados.
Todo cambiaría, lo sabía, lo sentía, estaba convencida.
Nadie le haría sentirse así en lo que le quedase de vida. No dejaría que la vapuleasen, que la menospreciaran, que la tratasen peor que nada, que aquellas últimas noches obligadas no ocurrirían más.
Abrió el grifo con el agua caliente, consiguió regular la temperatura del agua a su gusto,  se dejó empapar por la tibieza del agua. Y sucedió, consiguió llorar por primera vez después de mucho tiempo, y sus lágrimas corrían por su cara mezclándose con los chorros de la ducha. Era feliz, muy feliz, y la libertad añorada se filtró por todos los poros abiertos de su piel, vaciando de negruras y desdichas las capas de su cuerpo, la epidermis y la dermis, endurecidas y encallecidas por la desidia, por la falta de caricias, se ablandaron al contacto de ese cruce de aguas, y acabaron limpias por fin.
Por el desagüe se fueron los miedos. la espuma limpió las voces, los insultos gratuitos, los golpes a los muebles, el inexistente trato con los hijos, los silencios en la mesa para no incomodarlo, los ojos enrojecidos por el alcohol que le estaba vetado, las llamadas anónimas de madrugada con risas y voces de club de carretera de fondo. 
Cuando dejó de llorar, alzó los ojos al chorro de agua y los lavó. Cerró el grifo, cogió la toalla y envolvió su cuerpo con cuidado, con mimo, como nadie antes lo había tratado, y cuando vió que por el hueco del desagüe desapareció la última gota de agua, sonrió
Todo había acabado, y su vida volvía a empezar.







viernes, 24 de junio de 2011

VERANO EN MI TIERRA

Ya estamos en junio, mes que presagia verano, el mes en que las listas del paro baja por el aumento de demanda en hostelería y servicios, preludio de los calores sofocantes, las vacaciones y las pagas extras, que por desgracia no podrán disfrutar 4.200.0000 parados.
Los afortunados, quizás vayamos unos días a la playa, o aprovechemos esos momentos para descansar en casa, visitando los veladores y terrazas del pueblo, aún más solicitadas desde que empezó a aplicarse la ley antitabaco.
La piscina será el recurso de los montijanos que no pueden hacer frente siquiera a unos días  en un pequeño apartamento de Matalascañas, ese barrio de Montijo en pleno Huelva. No se ofendan los paisanos, que no los menosprecio al decir ésto, muy al contrario, ese pueblo se ha convertido ya en destino de tantos de nosotros que cuando paseas por sus calles o bajas a la playa, te hartas de saludar a diestro y siniestro, porque nos encontramos allí más veces que en nuestra localidad.
Los rigores del "lorenzo" se cernirán sobre nuestra tierra, achicharrándonos con sus 40º C, ese calor que provoca la modorra, que invita a la siesta y al gazpacho, que no se va con el abanico, que se te pega incluso por debajo de la piel, esa piel curtida que aguanta todo lo que el riguroso clima le mande, extrema hasta en su nombre, dura como nuestra raza, que soporta y calla, que padece y no grita, que atacan y no defiende, que insultan y no se ofende, que quieren y corresponde, la raza indómita de los extremeños, callados durante siglos y que está aprendiendo a hablar, comenzando a quererse, a conocerse, a gritar y a no esconderse.
Mi tierra empezará a quemarse. Los cuerpos irán adquiriendo el color chocolate, que no es dorado de playa, porque aquí somos de otra pasta, aquí el sol nos visita desde febrero, empieza a calentar ya en marzo, en abril nos despoja de nuestros ropajes invernales y en junio nos empieza a colorear, a dar el color de esta región, de esta provincia pacense, ese color que nos distingue de cualquier otro sitio de España, porque aquí el astro rey nos trata de distinta forma, y sus rayos no nos acarician, nos arañan, nos azotan, nos traspasan hasta los huesos, los hace duros y fuertes, surquean los rostros del campo, achicharran las frentes de nuestros obreros, queman macetas delicadas, embellecen geraneos y maíces, colorean tomates, endulzan melones y sandías, robustecen olivos y viñas para sus siguientes cosechas......
Llega el estío, y el canto de los grillos se escucha desde los balcones, los mosquitos hacen "su agosto" en piernas y brazos, las puertas de algunas casas se empiezan a llenar con los corrillos de los vecinos, que sacan sus hamacas al fresco de la noche mientras departen amigablemente con todos, algo que está empezando a perderse, porque preferimos poner el aire acondicionado y tumbarnos en el sofá de casa mientras miramos la caja tonta.
Así es el verano en mi pueblo, y no lo cambio por nada, aunque de vez en cuando, una semanita al menos, nos marchemos a esa playa, a llenarnos de arena hasta el c...., tostarnos al sol como las pipas y disfrutar del agua fría de su mar.
Si os vais, si os quedáis, si aún no lo habéis decidido, sea como fuere, pasad un feliz verano, que cuando nos demos cuenta estamos viendo los fuegos, con lo que nos despedimos del calor y nos preparamos para el otoño.
Disfrutad cada día como si fuera el último.

viernes, 3 de junio de 2011

Ni religión, ni política, ni dinero

Está visto que ésto de hacer un comentario en el que aparezca algún político , hay que pensarlo dos veces antes de soltarlo. He escrito una carta al periódico de mi localidad, la misma que he incluído en el blog con el título de "quiero entrar en política", pretendiendo con ella ironizar un poco, poner algo de sorna a un tema que maldita la gracia que tiene en estos momentos de crisis, pues bien, han salido paladines del psoe de debajo de las piedras, viendo más allá de lo escrito e interpretando mi carta como una proclama anti socialista, y sobre todo, adjudicándome a un partido porque sí, porque si no eres del psoe necesariamente eres del pp. ¿No es una falta de respeto a los demás partidos de la oposición?. Esto es como cuando juegan el Madrid o el Barcelona con otro equipo, y los periodistas o los aficionados ganan el encuentro antes de celebrarse... ¿qué pensarán esos jugadores? ¿jugamos o le entregamos ya los tres puntos?
Esto es lo que tiene contar una historia, que cada uno la interpreta a su manera, y todo se ve según el cristal con que lo miremos, aunque de una cosa estoy segura, por mucho que queramos tintar la situación actual de España, estos gobernantes la están quedando en blanco y negro y a este paso yo no le pongo a esta narración un final feliz, más bien un "Continuará...."