viernes, 9 de diciembre de 2011

TAM TAM, YA VIENEN LOS REYES....

Aún el alba no había despuntado cuando se encendieron las luces de la casa chica. El bullicio de los niños hizo levantarse a los padres, más ilusionados que ellos por ver sus caras.
Aquella escopeta de ventosas era increíble, pensaba uno de los mocosos mientras la cargaba, acariciando con sus dedos aquella goma, que seguro se quedaba mejor pegada si la mojaba un poquito con saliva. Algo llamó entonces su atención..... desde lo alto lo miraba desafiante aquella solitaria bombilla.... Sus filamentos dorados parecía que lo provocasen. Miró la escopeta, luego a la luz tentadora, y no lo pensó....El ruído y la explosión de los finos cristales, unidos al apagón que se produjo al saltar los plomos, dieron paso a la voz estentórea de la madre, que sabía lo que costaba una bombilla más que aquel travieso que ahora no sabía dónde esconderse.
Varios domingos sin breas del gato ni caramelos saci le costó pagarla a Andresito, pero aquel recuerdo de cristales volando y la luz apagándose, no se lo quitaría nadie, como a ninguno de sus hermanos, que seguirían riéndose mucho tiempo al rememorarlo.
Aquella fue una de las mejores mañanas de Reyes. En cada zapato habían dejado caramelos, como todos los años, pero aquel en concreto trajo también a la hermana una muñeca barrigona, pequeñita, con su urna de plástico transparente, que le duraría tanto tiempo que hasta sus sobrinas llegarían a jugar con ella al pasar de los años.
Armaritos, paneros, mesitas con sillas, escopetas y espadas de madera, todo aquello era alucinante. Esos Reyes si que eran unos artistas, a ninguno de los amigos de la calle les hacías esas cosas tan maravillosas. Ellos jugarían con sus juegos de magia, con sus aros y guías nuevos, o con el camión más grande, pero aquellos juguetes que los hermanos recibían eran únicos, los habían hecho exclusivamente para ellos.
Han pasado muchos años de aquello. Los hermanos han crecido, ahora son padres, y siguen con la misma ilusión que les inculcaron ,siendo pequeños, sus padres. Aquellos padres que pensaban cada Navidad en cómo y de qué llenar sus zapatos, y que les hacían entender que si SSMM no eran espléndidos un año tras otro no era porque hubiesen sido malos, sino porque había muchos niños para repartir, y a veces, cuando llegaban a casa, los sacos se habían quedado vacíos.
Las noches que eso pasaba, que fueron muchos, el padre sabía compensarlos con juegos de cartas, haciéndoles sus famosos dibujos de caballos, o jugando a "con la boca sí, con la mano no", atando una bellota pelada a un hilo y haciéndolos reir a carcajadas con los intentos infructuosos por morderla.
Tuvieron una infancia feliz, sin lujos, pero con mucho cariño, ese cariño que a veces es tan difícil expresar cuando escasea el dinero.
Sé que lo mismo que la niña, sus hermanos aún siguen viviendo con ilusión infantil esa noche mágica, y que quizás sigan tapándose con las mantas cuando escuchan algún ruido, no sea que sean los Reyes, y al verlos despiertos se marchen sin dejarles nada en los zapatos.
Por cierto, ¿los tienen ustedes ya limpios y lustrados para ponerlos en la puerta de su habitación?, yo sí, porque mi madre nos decía que si los veían sucios, no nos dejarían nada, no les gustaban los niños cochinos.
Ahora les dejo, que tengo que escribir mi carta a Baltasar, mi Rey preferido, al que un día tuve el gusto de conocer en persona y que me dió un beso en la mejilla. Desde entonces he crecido muchos centímetros, pero mi corazón sigue igual de inocente, y sigo creyendo en él. Le dejaré unos polvorones y leche, que no sé muy bien si le gustan, pero lo cierto es que todos los años acaba con ellos. A los camellos agua y pan, que les encanta, y en mi carta les dejaré, además de mis peticiones, una muy especial: Salud para todas las personas que quiero y para las que no me quieran. Este es el mejor regalo que nos pueden dejar en nuestros limpios zapatos.
Firmado: La niña de la casa chica.
 

jueves, 8 de diciembre de 2011

¿AMERICAN HISPANIS?

Las tiendas de juguetes ya tienen hecho acopio de provisiones para la avalancha de padres buscadores para el próximo día de Reyes, algunos incluso para antes, por lo de ser más americano que nadie y regalar a los niños a cuenta de un Papá Noel, que a nosotros ni nos va ni nos viene. A mi hija, sin ir más lejos, desde que tenía tan solo dos años, le caló el personaje gordo y con carrillos sospechosamente sonrosados, como de alguien que acaba de tomarse unas copas antes de coger, en su caso, el trineo (Ahora no puedes hacerlo, Nico, entre tú y yo, que te pueden hacer soplar y quitarte algunos puntos del carné de conducir renos). Este personaje, decía, está llegando a nuestros hijos a través de la televisión, los adornos navideños y la visita a las guarderías y colegios antes de las vacaciones, ya que como los Reyes Magos vienen en enero no llegarán a tiempo del cierre vacacional.
Yo quiero seguir con la tradición, con nuestros tres personajes de la niñez, que nos hacía elegir a uno de ellos y lo adoptábamos como uno más de la familia. Unos eran más de Gaspar, otros del bondadoso Melchor, y a algunos, aunque antes no estábamos tan acostumbrados a ese color de piel, nos gustaba mucho Baltasar, por lo exòtico del personaje y porque cuando reía, su sonrisa iluminaba toda su cara, contrastando con el negro abetunado de su rostro.
Antes de prepararnos para esta locura de gastos, comilonas y adornos por doquier (los afortunados que puedan permitírselo), hemos celebrado el día de Todos los Santos, que ahora festejamos además como en los países anglosajones, caracterizándonos de personajes terroríficos y organizando bailes de disfraces. Hallowen, que para ellos significará algo, supongo, aunque con lo raritos que son tengo mis dudas, es aquí un motivo más para la "movida", la fiesta y las borracheras, tan a la orden del día cada fin de semana. Pero no importa, todo sea por imitar, como buenos camaleones que somos. Ya sólo nos queda adoptar su idioma, desconocer la situación geográfica del resto del mundo (el planeta son ellos, lo demás no existe...), hincharnos a hamburguesas y comprarnos una pistola para "defender" a nuestra familia, al estilo de las películas de Stallone, Steven Seagal, Jean Claude Van Damme o Clint Eastwood.
¿lo próximo?.... Día de Acción de Gracias, donde asaremos un pavo descomunal con salsa de arándanos y donde daremos gracias al "Tío Sam" por los dones recibidos.
AMEN (¿O es "eimen"?.....)
Felices Fiestas a todos, las celebréis en el idioma que las celebréis.

¿MIRAMOS HACIA OTRO LADO?

Crees que lo tienes todo controlado y algo te acaba diciendo que no, que nada se controla, que el mundo es incontrolable.
Llega esa chica y te cuenta su historia de dolor y de culpa, y remueve en tus recuerdos, y te vuelve a doler el pasado, y ves lo injusto que es todo y lo pequeña que eres.
Ayer te comías el mundo y lo tragabas con un simple sorbo de agua y hoy se te atraganta y no puedes con él.
Le dices que tire para adelante, que corte con ese ser que le hace daño, que ella es una persona, no es una mierda como le quiere hacer creer.
Y mientras le dices esto las palabras retumban en tu cabeza como una enorme campana dando las doce.
Le repites que vale mucho, que tiene dos manos y una cabeza bien amueblada, y te dices entonces que por qué no te aplicaste ese cuento a ti misma mucho tiempo atrás.
En fin, estoy aquí, dando consejos baratos de persona que lo sabe todo cuando en realidad tengo mucho que aprender.
¿Quiénes somos nosotros para aconsejar?. Si no somos capaces de manejar nuestro propio timón, ¿cómo vamos a ser capaces de llevar el barco de los demás?.
¡Qué prepotentes somos!. Cuando tenemos un hijo creemos ser los mejores padres, cuando conducimos los mejores conductores, en el trabajo los primeros, nuestros hijos los más guapos y los más listos, en fin, todo gira en torno a nuestro ombligo.
Por eso, quién soy para decirle a nadie que diga "¡BASTA!, que no deje que la traten como a una basura, que coja a sus hijos y le diga a esa "persona" "¡POR AHÍ TE PUDRAS!". ¿Quién soy yo para explicarle a alguien que nadie tiene derecho a llamarle puta, ni golfa ni nada por el estilo, y que no debe dejar que le vuelva a poner la mano encima?. ¿Quién soy yo, si a mí no me importa?. Yo tengo mi familia, mi casa, soy ahora totalmente feliz, entonces, ¿por qué implicarme?. Yo no soy nadie para dar consejos. Creo que es mejor que le haga caso a la Asistenta Social, que le dijo que le echase una mano a su pareja, que le diese otra oportunida porque "el pobre, tiene problemas....".
La verdad es que yo, como muchas otras personas, no sé nada, y en estas "cosas de matrimonios" es mejor no meterse, como recomiendan muchos. Que las arreglen ellos, aunque luego se vea en las noticias que ha subido el número de mujeres víctimas de malos tratos.
Pero bueno, solo sé que no sé nada.

ERRANTES DEL SIGLO XXI

La lluvia golpea con fuerza los cristales, el agua se ha hecho piedra y cae fría, sin piedad, amontonándose en el balcón. El cielo se raja en truenos y los relámpagos iluminan el campo que tengo enfrente. A la luz del último, diviso la tienda, lona que mal cubre a un grupo de desarraigados, almas errantes que no tienen inicio, que no tienen censo ni lugar para morir, cuya morada es el todo y su futuro la nada.
Niños con zapatos pequeños, o demasiado grandes, o sin zapatos, con pelo enmarañado y caras sucias de años, tristeza en los ojos y sonrisa en sus labios cuando juegan con algún camión abandonado por otro niño con mejor vida, conntenedores que nutren sus sueños y proveen de cosas asombrosas que alguien ha tirado por viejas o aburridas.
Las mujeres recogen envases de plástico de nuestro contenedor amarillo, para el agua que cogen en la gasolinera, que aún les dan gratis, que les calma la sed y les quita el polvo pegado a sus ropas.
Una cuerda enganchada en el árbol grande les sirve de tendedero, y las risas llegan hasta mis oídos y me hacen sentir un poco mejor. Su pobreza no es tan mala cuando juegan. La imaginación suple con creces cualquier juguete interactivo o cualquier película de dibujos.
Y estamos en el siglo XXI, y me pregunto que en qué siglo vivirán ellos y cuáles serán sus expectativas, qué hacen con sus enfermos o con sus muertos, cómo nacen sus hijos, cómo asisten a las madres, qué apellidos tienen y cómo saben las fechas de los cumpleaños.
Ha amanecido un nuevo día. La lluvia cesó al fin.
Abro la ventana y miro instintivamente al frente. La tienda ha desaparecido junto con los caballos que acompañan sus pasos. Los restos de su estancia quedan allí, entre la hierba. Veo el pequeño camión sin ruedas, la silla de paseo de bebé desvencijada, ..... pero ellos han marchado, temprano, con la primera luz de la mañana, como si tuvieran prisa por llegar a otro lugar. Pero, ¿adónde?. No lo sé. Sólo sé que volveré a verlos, que cualquier día abriré mi balcón y los encontraré allí como siempre, como parte del paisaje.
Y me viene a la memoria García Márquez, "Cien años de soledad", los huesos viajando en el saco, y los veo a ellos, errantes del siglo XXI, con sus bultos a cuestas, con su pasado en el carro y su futuro en el corazón.
Se avecina otra tormenta. Cierro los cristales. Buen viaje. Resguardáos del agua.

viernes, 7 de octubre de 2011

MAL DE MUCHOS, O MAL DE POCOS, ¿CONSUELO DE QUIÉN?

Te tengo muy abandonado, teniendo en cuenta que  a mí no me fallas siempre que te busco. Tengo que confesarte que te echaba de menos. Este teclado estaba mudo porque te era infiel con mi cuenta de facebook, con los comentarios en mis páginas favoritas, con mis felicitaciones a los amigos del hotmail.......
Hace dos meses largos que no te visito, y a los blogs, como a los verdaderos amigos, hay que verlos a menudo, porque son los que te insuflan energía, los que te alegran solo con su presencia.
Aquí estoy, un ratito que me han dejado sola, perdido en la distancia el  bullicio de Lucía, sus risas y carcajadas con su amiga Laura. Los mayores hace rato que se fueron a cenar a casa de su buen amigo Paco, y Jose ha ido a ver a sus padres, su trabajo lo tiene muy desconectado de ellos.
Me apetece hablar, tengo ganas de contar muchas cosas, y no sé por dónde empezar.
Sigo en el paro, y creo que ésto va para largo.
Ya tengo pocas opciones, con mi edad, a que alguien me contrate. Aún así, echo curriculos a diestro y siniestro, más que nada por si encuentro por ahí algún alma caritativa que no vea en mí solo una fecha de nacimiento.
¿Sabeis cuál es mi "consuelo"?.... No sólo yo voy a quedarme sin paga de Navidad, los altos cargos de la Generalitat de Catalunya (Generalidad de Cataluña, para los no catalano-parlantes) van a hacer un "enorme sacrificio", y sólo cobrarán sus nóminas de diciembre peladas y mondadas......
¡Qué pena me dan!.
Van a dejar de cobrar un mínimo de 5000 € por persona y cargo, con lo que las arcas de Cataluña se quedarán con varios millones, en "solidaridad" con todos los afectados por la crisis.
Y digo yo..... ¿Vosotros os creeis que les va a ser difícil comprar un pavito, o un besugo pequeño, más que nada para chupar espinas, o deberíamos compadecernos de ellos y mandarles cada español un euro para que hagan la cena?...
Las peladillas no están muy caras, es verdad, pero si quieren el cordero lechal, el jamón ibérico de bellota, los vinos selectos y el marisco me da a mí que con 6000 € como mínimo, es posible que no les llegue.....
Tiene narices con lo que nos sueltan estos días por las noticias.
En Roma había un dicho: "Pan y circo", es decir, si al personal de a pie se les entretiene con estas cosas, dejará de pensar no sólo en la cena de Navidad, sino en qué demonios pone esta noche en los platos de sus hijos. Mal de muchos consuelo de tontos, aunque no acaben de asimilar que los tontos son ellos por querernos engañar a estas alturas con ese amargo caramelo.
No sé si en Extremadura estarían dispuestos todos los de la Junta a apretarse el cinturón, que aquí somos muy nuestros y con la comida no se juega, sobre todo con la suya........
Bueno, amigos míos y seguidores varios, os voy a dejar ya, que hoy tocan perritos calientes,ya que la cocinera tiene el día libre, el mayordomo no cocina (sólo está dispuesto si acaso a limpiar la plata), el jardinero me ha dicho que naranjas de la china, y el chófer ha ido con su abuela al médico, total, que me las tengo que apañar con lo poco que encuentro a mano.
Feliz cena a todos, y no os olvidéis, al bendecir la mesa, acordaos de esos pobres políticos, que en estas fiestas "tan señaladas " no podrán hacer muchos dispendios.
Brindad por vuestra salud, que es lo único que aún no tenéis hipotecada, aunque no lo hagais con agua, que trae mala suerte, si no teneis un vino aceptable a mano, coged el tetrabrik, que si se vierte su contenido en una copa elegante, muchos no sabrán distinguirlo del bueno.
Y a ti, blog amigo, que escuchas mis tonterías y además las publicas, espero que esta vez no tardemos tanto en encontrarnos, más que nada porque tú nunca ves mis defectos ( para eso ya tengo yo al pepito grillo y al puñetero espejo).
Saludos, amigos seguidores.

miércoles, 10 de agosto de 2011

IRONÍAS

Hace mucho tiempo que no escribo, quizás no tenía tema del que hablar, o quizá mi muro en el facebook ocupaba el poco rato que tenía para desahogarme. Hoy me siento mal. Esta mañana he ido por tercera vez al inem, a volver a llevar papelajos para fotocopiar y mandar un expediente completo de mi vida a los encargados de decidir si me dan el subsidio por desempleo o no. Hace ya 17 meses que estoy en paro, con cuatro meses más por baja médica, o sea, 21 meses sin salir cada mañana a trabajar, lo que más deseo desde que me independicé de mis padres, que poco me dejaron hacer por aquello de que la mujer en casa, preparándose para el matrimonio.
Son 630 días sin tener que levantarme temprano para llevar a mi hija con los abuelos, encargándoles su cuidado y su asistencia al cole. 630 días que llevo compartiendo todas mis horas con ellos, con mis hijos, con la casa, con las compras, con las comidas, esperando con ansia la noche para ver a mi marido, que llega agotado de su trabajo después de tantas horas. Y yo daría lo que fuera por volver a ese estrés, por organizar mi vida familiar para que mi vida laboral tenga acomodo, por cobrar a fin de mes aunque fuese el miserable sueldo que he estado recogiendo durante tantos años de fidelidad y dedicación absoluta a mis jefes y sus empresas.
Hoy me han vuelto a dar un revés, uno de tantos a los que no acabo de acostumbrarme. El malnacido que fue en su día padre de mis hijos mayores, aunque nunca llegó a ejercer como tal, lleva años más desaparecido aún si cabe, y aún así, hay un convenio regulador de divorcio que me dice que no puedo pedir una ayuda a la que tengo derecho, un convenio que aunque incumplido, denunciado, sentenciado por lo civil y lo penal, sigue teniendo valor a la hora del cómputo de mis ingresos. Si no fuese por la poca gracia que tiene el asunto, diría que es una situación chistosa. Imagínense que otro se come un kilo de pasteles y a ustedes se les van las calorías a sus cartucheras, pues así me siento yo, engordada por algo que no he comido.
Llegas a la oficina de empleo, con tus originales en la carpeta, con toda tu vida y tus miserias expuestas a los ojos de un funcionario de turno, explicas lo inexplicable, aguantas tus ganas de llorar de impotencia, intentas  hacer entrar en razón a alguien que a las tres de la tarde se irá a su casa con su familia, que comerá tranquilo porque nada le afectará  fuera de su mesa de trabajo, fotocopias tus años de memoria olvidada que te obligan a rememorar día tras día, te dicen que porqué no hay más denuncias, que si no las has interpuesto quizás se deba a que  ya estás contenta, que ya recibes como un clavo todos los meses lo que en su día, hace ya once años, dictó un señor juez y firmaron unos abogados de oficio, y casi explotas cuando escuchas otra vez la palabra denuncia, porque es algo que no te ha dado nada más que problemas, porque es algo de lo que tú nunca has sido demandante, porque un día, cuando los hijos eran menores y tú renunciaste por principios y por orgullo a que nadie te pagase tus viandas hubo alguien que dijo no, hubo un abogado y una fiscalía que velaba por el derecho de tus hijos menores ante la ley, y tú debiste claudicar, y todo siguió su rumbo, un camino del que aún no he podido apartarme. Por pedir en su nombre los derechos que les correspondían, nos condenaron a la denegación de becas, al no de la ayuda familiar por bajos ingresos, a no poder solicitar como ahora un subsidio por hijos a cargo, todo ésto es el chollo que tenemos mis hijos y yo. ¿No ha sido suficiente lo que hemos pasado? ¿No hace años que son huérfanos de padre aunque el susodicho aún siga vivo ?. No, no es suficiente.
El señor éste, por definirlo de alguna manera, estará en su casita, con su trabajo fijo bien remunerado, con su nueva mujer que no le podrá dar nunca hijos (gracias a Dios, mejor para los nonatos, porque él renunció a ese privilegio nada más nacer los únicos que podrá tener), no recordará nada, no sufrirá nada. Los invertebrados actúan de ese modo.
Y mientras, otros funcionarios se limitarán a leer el convenio regulador, pasarán por alto todo lo demás enviado y me pondrán junto con mi expediente en el montón de los no elegidos, porque los papeles son así, porque no hay sentimientos en ellos, porque solo hablan de números, de artículos, de leyes, y es muy complicado de entender para los que no tienen ganas de leer.
Así que aquí estoy de nuevo, sentada ante este teclado al que no tenía nada que contar, con más rabia que ganas, con mucha pena en el alma, con este dolor que me provocan las injusticias y que no lo cura nada, con esta sensación de inutilidad que hacía tiempo que no sentía, con este sentimiento de no valer para nada, con lo que en suma consigue hacer sentir una situación de desempleo, algo que por desgracia sienten al mismo tiempo que yo tantos millones de españoles.

jueves, 30 de junio de 2011

LA DECISION, MI PRINCIPIO.


La puerta se cerró y él quedó afuera. Ella respiró profundamente, llenando de aire sus pulmones, descansada al fin, satisfecha de su decisión, temerosa también de los días venideros, ofuscada por la rabia del "no haberlo hecho antes", feliz por el lastre soltado, ese yunque que llegaba a asfixiarla y que no dejaba que saliera a la superficie, ahogada en aquella pena que le había devorado el alma a bocados.
Todo cambiaría, lo sabía, lo sentía, estaba convencida.
Nadie le haría sentirse así en lo que le quedase de vida. No dejaría que la vapuleasen, que la menospreciaran, que la tratasen peor que nada, que aquellas últimas noches obligadas no ocurrirían más.
Abrió el grifo con el agua caliente, consiguió regular la temperatura del agua a su gusto,  se dejó empapar por la tibieza del agua. Y sucedió, consiguió llorar por primera vez después de mucho tiempo, y sus lágrimas corrían por su cara mezclándose con los chorros de la ducha. Era feliz, muy feliz, y la libertad añorada se filtró por todos los poros abiertos de su piel, vaciando de negruras y desdichas las capas de su cuerpo, la epidermis y la dermis, endurecidas y encallecidas por la desidia, por la falta de caricias, se ablandaron al contacto de ese cruce de aguas, y acabaron limpias por fin.
Por el desagüe se fueron los miedos. la espuma limpió las voces, los insultos gratuitos, los golpes a los muebles, el inexistente trato con los hijos, los silencios en la mesa para no incomodarlo, los ojos enrojecidos por el alcohol que le estaba vetado, las llamadas anónimas de madrugada con risas y voces de club de carretera de fondo. 
Cuando dejó de llorar, alzó los ojos al chorro de agua y los lavó. Cerró el grifo, cogió la toalla y envolvió su cuerpo con cuidado, con mimo, como nadie antes lo había tratado, y cuando vió que por el hueco del desagüe desapareció la última gota de agua, sonrió
Todo había acabado, y su vida volvía a empezar.







viernes, 24 de junio de 2011

VERANO EN MI TIERRA

Ya estamos en junio, mes que presagia verano, el mes en que las listas del paro baja por el aumento de demanda en hostelería y servicios, preludio de los calores sofocantes, las vacaciones y las pagas extras, que por desgracia no podrán disfrutar 4.200.0000 parados.
Los afortunados, quizás vayamos unos días a la playa, o aprovechemos esos momentos para descansar en casa, visitando los veladores y terrazas del pueblo, aún más solicitadas desde que empezó a aplicarse la ley antitabaco.
La piscina será el recurso de los montijanos que no pueden hacer frente siquiera a unos días  en un pequeño apartamento de Matalascañas, ese barrio de Montijo en pleno Huelva. No se ofendan los paisanos, que no los menosprecio al decir ésto, muy al contrario, ese pueblo se ha convertido ya en destino de tantos de nosotros que cuando paseas por sus calles o bajas a la playa, te hartas de saludar a diestro y siniestro, porque nos encontramos allí más veces que en nuestra localidad.
Los rigores del "lorenzo" se cernirán sobre nuestra tierra, achicharrándonos con sus 40º C, ese calor que provoca la modorra, que invita a la siesta y al gazpacho, que no se va con el abanico, que se te pega incluso por debajo de la piel, esa piel curtida que aguanta todo lo que el riguroso clima le mande, extrema hasta en su nombre, dura como nuestra raza, que soporta y calla, que padece y no grita, que atacan y no defiende, que insultan y no se ofende, que quieren y corresponde, la raza indómita de los extremeños, callados durante siglos y que está aprendiendo a hablar, comenzando a quererse, a conocerse, a gritar y a no esconderse.
Mi tierra empezará a quemarse. Los cuerpos irán adquiriendo el color chocolate, que no es dorado de playa, porque aquí somos de otra pasta, aquí el sol nos visita desde febrero, empieza a calentar ya en marzo, en abril nos despoja de nuestros ropajes invernales y en junio nos empieza a colorear, a dar el color de esta región, de esta provincia pacense, ese color que nos distingue de cualquier otro sitio de España, porque aquí el astro rey nos trata de distinta forma, y sus rayos no nos acarician, nos arañan, nos azotan, nos traspasan hasta los huesos, los hace duros y fuertes, surquean los rostros del campo, achicharran las frentes de nuestros obreros, queman macetas delicadas, embellecen geraneos y maíces, colorean tomates, endulzan melones y sandías, robustecen olivos y viñas para sus siguientes cosechas......
Llega el estío, y el canto de los grillos se escucha desde los balcones, los mosquitos hacen "su agosto" en piernas y brazos, las puertas de algunas casas se empiezan a llenar con los corrillos de los vecinos, que sacan sus hamacas al fresco de la noche mientras departen amigablemente con todos, algo que está empezando a perderse, porque preferimos poner el aire acondicionado y tumbarnos en el sofá de casa mientras miramos la caja tonta.
Así es el verano en mi pueblo, y no lo cambio por nada, aunque de vez en cuando, una semanita al menos, nos marchemos a esa playa, a llenarnos de arena hasta el c...., tostarnos al sol como las pipas y disfrutar del agua fría de su mar.
Si os vais, si os quedáis, si aún no lo habéis decidido, sea como fuere, pasad un feliz verano, que cuando nos demos cuenta estamos viendo los fuegos, con lo que nos despedimos del calor y nos preparamos para el otoño.
Disfrutad cada día como si fuera el último.

viernes, 3 de junio de 2011

Ni religión, ni política, ni dinero

Está visto que ésto de hacer un comentario en el que aparezca algún político , hay que pensarlo dos veces antes de soltarlo. He escrito una carta al periódico de mi localidad, la misma que he incluído en el blog con el título de "quiero entrar en política", pretendiendo con ella ironizar un poco, poner algo de sorna a un tema que maldita la gracia que tiene en estos momentos de crisis, pues bien, han salido paladines del psoe de debajo de las piedras, viendo más allá de lo escrito e interpretando mi carta como una proclama anti socialista, y sobre todo, adjudicándome a un partido porque sí, porque si no eres del psoe necesariamente eres del pp. ¿No es una falta de respeto a los demás partidos de la oposición?. Esto es como cuando juegan el Madrid o el Barcelona con otro equipo, y los periodistas o los aficionados ganan el encuentro antes de celebrarse... ¿qué pensarán esos jugadores? ¿jugamos o le entregamos ya los tres puntos?
Esto es lo que tiene contar una historia, que cada uno la interpreta a su manera, y todo se ve según el cristal con que lo miremos, aunque de una cosa estoy segura, por mucho que queramos tintar la situación actual de España, estos gobernantes la están quedando en blanco y negro y a este paso yo no le pongo a esta narración un final feliz, más bien un "Continuará...."

jueves, 28 de abril de 2011

LA FUERZA DEL DESTINO?

Hoy he vuelto a llorar, y lo he hecho de alegría.
Un amigo mío, que llegó en su día a formar parte importante en mi vida junto a su mujer, está en una UCI, adonde le ha llevado un infarto cerebral. Ha peleado, no se tenían muchas esperanzas, pero hoy por fin ha salido el sol. Una llamada a mi amiga me ha hecho recuperar la sonrisa, y la angustia que he guardado durante estos cinco días, ha estallado en lágrimas, y aunque no soy mucho de rezar, lo he vuelto a hacer ante una imagen de San Judas Tadeo, patrón de las causas difíciles, al que le he tenido desde el domingo una vela encendida ininterrumpidamente, para que su luz le guiase hasta mí y escuchase mi petición.
Su Barça ganó ayer a mi equipo, pero como sé que le alegró en su solitaria estancia, yo también me alegré por los culés, porque fue la alegría de un amigo, de un gran amigo.
Es irónico el destino.... Ese mismo día, la tarde del domingo, estuvimos hablando del tema, y me decían que me cuidase, que lo que yo padecía no era broma, y que tuviese mucho cuidado, que aprendiese a liberarme de las tensiones, que si me hacía falta, gritase donde nadie pudiese oirme, para no acumular estrés, para que las malditas migrañas no siguiesen haciendome daño.... Apenas una hora después, le sorprendió la fatalidad, sin síntomas previos, sin aviso, sin motivos, solo porque era el destino el que hablaba más alto, solo porque ellos creían que todo iba demasiado bien, o quizás porque la suerte les quiso poner a prueba, no sé, pero maldigo los designios que atacan por sorpresa y amenazan con violencia a la buena gente, viendo tanto mal en el mundo, observando día a día la desidia de la justicia, de Dios, de las autoridades, que permiten vivir a tanta alimaña y quita el aliento a tantos hombres buenos. 
Ayer perdió el primer partido de la eliminatoria mi Real Madrid, hoy jueves , a las siete de la mañana, una brusca bajada de tensión ha dado conmigo al suelo, no tenía motivos para pensar en un buen fin de semana, pero solo saber que tú, amigo mío, ya mueves el brazo y podrás mantenerte en pie, me hace mirar de otra manera lo pasado, y todo es más nimio, más superfluo, nada que no se pueda arreglar con una Copa del Rey o una buena taza de café, lo más importante ahora es que tú te recuperas, que a mi hermano le ha salido un trabajo, que mi familia está bien, y que los amigos siguen estando ahí, sean del equipo que sean.
Así que Visca el Barça, Hala Madrid, Viva er Betis manque pierda, Atheeeeeelic, y ¡A por ellos, oeoeoeoeoe!

sábado, 23 de abril de 2011

GRACIAS


Me he parado unos minutos para reflexionar sobre lo afortunada que soy. Han sido unos minutos que han englobado muchas horas, muchos días, muchos años. La vida me está regalando mucho, y no puedo dejar de dar gracias por todo. No tengo derecho a quejarme, siempre he pensado que mirando alrededor encuentro a mucha gente que tiene poco, o no tiene nada, y yo tengo todo, todo lo que una persona necesita para ser feliz. No es más placentera la vida de un millonario que la mía, qué va, yo necesito mucho menos para sentir felicidad. Una simple mirada, una sonrisa, una comida, un sonido, un gracias, un hola, un hasta luego, un guiño cómplice, un abrazo, una conversación placentera, un amigo al lado, una familia, unos niños gritando, un arbol, unas flores, un olor, una brisa, un juego lleno de risas, un cafelino compartido, un libro regalado, una sesión de tele en compañia, unas manos enlazadas bajo las sábanas, un " buenos días cariño", un " mami, te quiero",una tortilla en el campo, un partido de futbol reñido, un "¡campeones, campeones! en la plaza de mi pueblo, "qué guapa estás", ¿cómo te va?" o ¿qué vas a hacer hoy?....... Todo llena mi vida, todo ha colmado mis horas, me han hecho sonreir, me han ayudado a soñar, me dan ganas de seguir.
¿Qué más necesito si todo me lo han dado?.
Si algún día despertases y no me vieses a tu lado, si una noche llegaras a nuestra cama y no encontrases mi cuerpo para tu abrazo, ese día no quiero tus lágrimas, quiero tus holas, tus risas, tus guiños, nuestro futbol, tus hasta luegos, tus miradas, nuestros sonidos, nuestras brisas, los amigos, para que llenen ese pozo inmenso, para que no consiga teñir de negro todo el color de nuestra vida.
Por eso te pido una cosa, mi vida, y es que cuando me marche de tu lado, cuando consiga fuerzas para separarme de ti, sigas recordándome, continúes dándome las buenas noches, me sonrías desde tu almohada y me susurres tu" buenos días, cariño", y así, desde donde esté, mi sonrisa y mi mirada cómplice te seguirán acompañando, pues nada podrá separarnos, ni tan siquiera la muerte.
Pero no quiero convertir estas notas en algo triste, porque la vida es demasiado corta para las tristezas. Quiero darte las gracias, porque tú me salvaste, tú me hiciste verlo todo de otra manera, me estás dando lo que siempre pedí, me has enseñado todo lo que quise aprender, me estás queriendo como nunca imaginé, me acompañas como solo un buen amigo sabe hacer, me amas como solo tú sabes amar. Gracias, mi amor, por todo ésto, por todo lo que el dinero nunca podrá comprar.
Y ahora, pasados estos minutos, durmamos, mi niño, rodéame con tus brazos bajo las sábanas, dame el beso de todas las noches, y hasta mañana, que seguiremos escribiendo las páginas de nuestra historia, y que cuando seamos viejinos, recordaremos muy juntos, con achaques, menos salud y más canas, pero con la misma alegría en los ojos, la alegría de seguir viviendo,de continuar amándonos. ¿Puede haber alguien más afortunado?. Yo lo soy, gracias.

martes, 5 de abril de 2011

RECUERDOS


Recuerdo el día que mi padre murió, pero en mi memoria solo guardo todo lo vivido con él. Aún está muy cerca la madrugada que nos abandonó mi madre, que fue en busca del amor de su vida, aquella 
madrugada amarga, pero tambien prefiero recordar lo bueno que nos dió cuando vivía.
Es curioso darse cuenta de que cuanto más pasa el tiempo, más los echo de menos.
El se fue sin decir nada, en plena calle su cuerpo cayó muerto, fulminado por el infarto. Ella, silenciosa, se fue apagando poco a poco, con el dulce dormir de la morfina, y su despedida solo fue una lágrima, esa lágrima que resbaló por su cara cuando le apreté la mano.
Los necesito a mi lado, necesito que sean mis padres otra vez, necesito sus riñas, sus consejos, sus presencias, esas que te tranquilizaban, que te hacían sentir segura y arropada, como cuando era niña y se ponían al lado de mi cama si estaba enferma.
Soy madre, pero aún me siento sola a veces, y no tengo a mis padres cerca para que me protejan de mis miedos. Es irónico ver que al final no somos tan grandes como nos creemos, que no somos tan autosuficientes como hacemos creer a los demás. Todos necesitamos una caricia, un beso de nuestros padres, para seguir así siendo un poco niños, y dejarnos llevar por el sentimiento de dependencia y de comodidad que dan el saber que ellos te ayudarán, que gracias a ellos todo se soluciona, porque los padres son nuestras figuras envidiadas, las personas admiradas a las que nos queremos parecer cuando seamos mayores. Cuando ellos ya no están, queda un vacío extraño, el destino corta nuestro último cordón umbilical y nos queda solos, desnudos ante la vida, y sin nadie que nos dé la mano o nos aupe en brazos para que no lloremos.
Ellos no eran perfectos, claro, como nadie lo es, pero tenían grandes cualidades, y sobre todas ellas una: eran incondicionales de sus hijos. Todo lo que hicieron en esta vida fue luchar y trabajar por ellos, nos educaron con unos valores que a ellos les inculcaron a fuerza de vivir, sin estudiar apenas, pero absorbiendo como esponjas todo lo que la existencia les ponía en su camino.
Mi madre y mi padre decían a menudo que era curioso que cuando alguien moría, todo el mundo decía de él que era bueno, aunque en vida hubiera dejado mucho que desear, pero en este caso no se cumple esta regla, porque todos los que los conocieron a ellos opinan que sobre todo eran grandes personas.
Nos han dejado los dos, y yo me he quedado sin mis padres, dos seres maravillosos, que estén donde estén, sé que estarán velando por sus hijos, lo que mejor sabían hacer.
Papa, mama, os quiero tanto, y me duele tanto no haberlo dicho antes, que no puedo pensar en vosotros sin derramar mis lágrimas, esas lágrimas que un día vosotros secásteis con el pañuelo, y que ahora, sin que nadie me las limpie, brotan sin parar de mis ojos.
Sé que me estáis viendo ahora, los dos juntitos, quizás enzarzados en alguna peleilla de esas que teníais algunas veces, y que os alegrais por mí, porque me veis feliz, y ese era el fin de vuestra existencia, como es el deseo de cualquier buen padre, que sus hijos alcancen la felicidad.
Soy muy feliz, sí, tengo todo lo que una persona puede desear y todo el amor que me dan mi marido y mis hijos, pero como os he dicho antes, sería totalmente dichosa si pudiese acercarme a casa, sentarme a la camilla con vosotros y tomarme un cafelino de puchero, el vaso o la taza llena hasta el borde porque sino estaría vacía, y caliente, tan caliente que papa se viene quemando los dedos por el camino. Nos reiríamos un rato, mama me diría que sacase unas magdalenas del mueble, y papa se iría al patio a enseñar los canarios a Lucía, como cuando Rubén y Daniel eran pequeños.
Papa se subiría después con Jose a la nave de la terraza y le enseñaría algún proyecto que tuviese entre manos, y él le ayudaría con sus trabajos, y lo querría como a un hijo, aunque en realidad no haya llegado a conocerlo nunca. Sé que se hubiesen querido de haberse conocido.
Y ahora estoy aquí, rememorando momentos, riendo situaciones, llorando pérdidas, pero sobre todo, acordandome de vosotros, mis padres, que me seguís queriendo como yo a vosotros.



domingo, 27 de marzo de 2011

AMIGOS, FAMILIA.

La amistad es un privilegio del que disfrutamos los humanos, y que ninguna otra especie viva comparte. 
Cuando las cosas te salen mal, o si el destino te da un revés, muchos de esos amigos desaparecen, huyendo del problema, buscando la comodidad que da el no saber nada, el no inmiscuirse. El amigo de verdad, llama a tu puerta bien temprano, te da los buenos días, se sienta y te pregunta. Escucha tus problemas, tus desvaríos a veces, tus dudas, tus miedos, y cuando acabas, te dice: aquí estoy, ¿qué quieres que hagamos?.
A lo largo de mi vida he ido dejando atrás algunos de los primeros, esos que proclaman su amistad a los cuatro vientos, como si te hiciese un favor al escogerte, esos amigos que cuando empiezas a levantar el vuelo solo, después de algún mal despegue, te evitan, porque ya no les sirves, ya no tienen a quien ayudar para sentirse importantes. Esos amigos son los que más duele perder, pues te hicieron creer que su amistad era sincera, que te ayudaban de forma altruista, que tus pesares quedaban bien resguardados de miradas indiscretas y de oidos maliciosos, que todo lo que hablabais quedaba en secreto, guardado para siempre.
Aún así, debo dar gracias, porque tengo grandes amigos. Son pocos, por supuesto, porque así debe de ser, nadie se puede jactar de tener 200 amigos, como en el facebook, porque solo son conocidos, y algunos ni eso, personas casi anónimas con los que compartes fotos, comentarios, chistes, vídeos, algo entretenido con lo que pasar un rato, pero a la hora de la verdad, apagas el ordenador y buscas a los verdaderos, esos a los que no tienes que mandar fotos porque te tienen en su memoria, a los que no tienes que comentar nada porque ya saben cómo opinas, a quienes no cuentas un chiste frío, sino que haces reir a carcajadas con alguna de tus tonterías... Esos AMIGOS no los has encontrado en la red, estaban ahí desde hace mucho, porque el destino así lo quiso.
Para mí, alguno de ellos son mi familia, porque los he tenido en todo momento, cuando la mía propia no aparecía. Lloraron conmigo, se alegraron por mí, vivieron su vida con la mía, y por eso esta carta va para ellos, porque los quiero como se debe querer a un amigo, sin fisuras ni resquemores, sin deudas de sangre ni obligaciones, simplemente porque sí, porque están siempre al otro lado de la puerta, y cuando los llamo vienen, sin preguntar para qué los necesito, sin aguardar nada a cambio, simplemente porque la amistad es lo más grande que pueda tener una persona. Elegí a mis amigos, y a veces tuve que descartar a algunos, pero al final la criba es positiva, porque me he quedado con los mejores.
Os quiero a todos, de corazón. Gracias por existir. Gracias por soportarme. Gracias por quererme. Gracias.




martes, 22 de marzo de 2011

PRIMAVERA

Las viñas semejan manos cansadas por el polvo que claman justicia bajo la tierra . Ahora, la luz y el calor se han aliado con ellas, arrancando de sus troncos yermos la viveza de las hojas, gestando con  esperanza la preciada uva.
Los olivos, brazos fraternales que nos ofrecen con su amable gesto el fruto codiciado por todos e inalcanzable para algunos,  reverdecen bajo el sol, dejando atrás su plateado manto.
Toda la tierra nos muestra sus verdes vestiduras y nos ofrece sus tesoros más preciados, haciendo de la vida alarde.
El campo renace de sus cenizas otoñales.
Llega la primavera, que ilumina con sus colores el marrón ocre del paisaje.

lunes, 21 de marzo de 2011

"¿Quién me ha robado el queso?"

"¿Quién me ha robado el queso?", es uno de los muchos libros que existen en el mercado para levantar la autoestima, uno de los muchos problemas que tiene el ser humano en esta era de la informática, tan adelantada tecnológicamente pero que fomenta muchos problemas sicológicos.
Yo lo leí en cierta ocasión, recomendado por un amigo mío, y la verdad es que da algunas pautas de comportamiento que te ayudan en el momento oportuno, pero que a la larga te hace dar cuenta de que el problema no está en ti, sino en los demás. Me explico: La envidia de los mediocres, de las personas que no valen más que para hacer sombra, le hace machacar al que vale más que él, con sutileza, con tesón, porque para eso sí están hechos, para socabar, para dañar y roer, como las ratas, poco a poco y sin pausa a los que saben que les superan, para estar por encima.
Y tú, que sabes en el fondo que no eres tan inútil, acabas, gracias al trabajo de esos parásitos, creyendo que no vales, porque te lo están haciendo ver constantemente.
Pon en un papel tus virtudes, todo lo que sabes hacer (me sale la paella mejor que a mi madre, hago el punto de cruz bastante bien, canto entonado, doy todo el cariño que tengo a mis hijos, les  hago las mejores y más divertidas fiestas de cumpleaños, sé pintar, no se me dan mal los poemas, sé contar un chiste, en mi tabajo doy el 100 %, soy amigo de mis amigos, comprensivo con mis enemigos... ) y empieza por reconocerlo. Seguro que esta lista acaba siendo más larga de lo que tú mismo esperabas. Olvida por un momento tus defectos, esos ya te los recordarán los demás, ten solo en cuenta las cosas buenas, las positivas, y al final, te darás cuenta de una cosa: Si te has quedado sin tu queso, sal a buscarlo a otro sitio, y si no, pues un buen vaso de leche bastará, o cualquier otra cosa que te apetezca. Tú vales más de lo que quieren hacerte creer, así que, tómate la frase aquella que decía Carmen Maura en el programa de Tola, y ponla en tu frigorifico con un imán: "Nena (o nene) tú vales mucho".

sábado, 5 de marzo de 2011

¿REFINERÍA? ¡NO, GRACIAS, P´A TÍ!

Una persona a la que quiero mucho, me contó un día, tras las últimas elecciones municipales y autonómicas, que se sentía defraudada y engañada. Había votado al partido que actualmente gobierna nuestra Comunidad Autónoma con la seguridad de que velarían por la defensa del Medio Ambiente, cuestión de la que alardearon en la campaña electoral. Fueron promesas de las que después de los escrutinios se retractaron, mostrando su total apoyo a la instalación de una refinería en Extremadura.
Pobrecita. Al fin ha comprendido lo falsa que puede llegar a ser la promesa de un político en época de elecciones, donde se promete hasta la luna si es preciso para conseguir un mullido sillón donde dormitar durante 4 años y desde donde llenar sus bolsillos y sus estómagos, convirtiéndose en auténticos caciques. Sus posesiones aumentarán al mismo ritmo que sus cuentas corrientes, y no saldrán a la luz sus activos, camuflados bajo el nombre de familiares o de empresas allegadas, aunque todos sabremos que las poseen.
Todos nos hemos acabado enterando de la relación familiar existente entre la empresa que pretende montar la refinería y un alto cargo de la Consejería. Todos, en fin, sabemos que en el fondo todo se reduce simple y llanamente  a Dinero y Poder, dos palabras que has estado siempre unidas a la política y que no distingue de siglas ni idelogías.
Sabemos que muchos de los que presumen de socialistas se han convertido en auténticos capitalistas, y que la salud y el bienestar del resto de los mortales, incluyendo a sus abnegados e incondicionales votantes, les viene al fresco.
Entre otras cosas, la distancia hace más fácil la decisión, porque ellos, desde sus chalets, no tendrán que soportar el olor a azufre ni los negros humos. Otra cosa sería si al abrir los balcones insonorizados se dieran de narices con toda esa basura, que en vez de cambiar su residencia serían capaces de trasladar hasta la última piedra de esa industria al jardín del vecino.
Extremadura es para ellos el culo del mundo, y sólo la quieren para sacarles la pringue y para seguir viviendo del cuento, a cuenta, y valga la redundancia, de la ignorancia de muchos de nosotros, que creemos más en unas siglas que nos suenan a libertad que en otras que nos quieren relacionar a un pasado dictatorial, tela de araña que han sabido urdir para mantener las bocas cerradas y el corazón encogido por el miedo.
Menos mal que el pueblo está despertando y se está dando cuenta de que el cuento ha cambiado, y en en éste en particular, Caperucita se ha convertido en lobo y el feroz animal no es tan malo como lo pintaban.
Lo malo de todo ésto, y la moraleja de la historia, es que no valdrán de nada las miles de firmas recogidas( entre ellas la mía), lo mismo que no han servido las recogidas para exigir el Centro de Especialidades prometido por nuestro actual y excelentímo presidente, convertido de la noche a la mañana y como arte del "birli-birloque", en Centro de Salud pelado y mondado.
No servirán de nada, porque para lo único que tienen en cuenta nuestros nombres y apellidos es para enviarnos sus panfletos electoralistas cuando quieren comprar nuestros votos, cuando quieren que les aseguremos su futuro al menos otro cuatrienio.
¿Creen de verdad que todo ésto servirá para algo?. Ojalá me equivoque, pero nunca nos han escuchado, y no iba a ser ésta la excepción.
Seguro que los famosos maletines, esos que ni yo ni nadie encontrará nunca en la calle, ya han pasado por despachos y oficinas, acallando alguna que otra conciencia, y nosotros, a callar, que estamos más guapos.
No nos quejemos, que habrá puestos de trabajo. No protestemos, que sólo estaremos negando el progreso.
Si aparece el temido cáncer en unos años, ¿qué importa? si total, de aquí a cien años, todos calvos, y a mí me pillará lejos.....
Más salud, más agricultura y ganadería, que de eso estamos sobrados, más ayudas para el campo, y menos humos, que de estos últimos ya nos sobran a los extremeñinos cuando vemos lo que hacen diariamente con nosotros.
Como decían los primeros socialistas, y despidiéndome, os digo: "Salud, camaradas!"

CON LA IGLESIA HEMOS TOPAO

Desde tiempos inmemoriales, se ha concedido la nulidad eclesiástica a todo aquel que tuviese dinero e influencias para comprarla. Estas personas, una vez deshecho su primer matrimonio, volvían a casarse por el rito católico y aquí no ha pasado nada. Tú,  anónimo y de a pie, te divorcias y ya no puedes contraer nupcias por la iglesia, porque ésta no tolera que dos personas que han dejado de quererse rompan su relación. Según la Santa Madre Iglesia, tienen que estar juntos hasta que la muerte los separe, y ésto último desgraciadamente ha ocurrido muchas veces, por aguantar a una pareja que te maltrata, pero claro, ségún dicen los "santos padres", la mujer obedecerá al marido, parirá todos los hijos que Dios le dé y acepatará resignada su destino, porque de ella será el Reino de los Cielos.
Yo soy creyente, hasta donde puedo, es decir, no creo en el Papa, que pasa de un día para otro de Cardenal a Santo, no creo en los que utilizan los medios de comunicación para difundir sus ideas y atacar a los demás, en suma, no creo en esta oligarquía tal y como está constituida. No concibo que el Vaticano tenga su propio gobierno, su banco y su ejército. El poder corrompe, y me da miedo que algunos se conviertan en talibanes intransigentes, tal y como eran cuando existía la Inquisición.
Creo en que existe un Dios, al menos quiero y necesito creerlo, respeto a muchos sacerdotes, por buenas personas, y a los misioneros, que se juegan la vida por los demás, y gracias a estas personas, aún sigo teniendo fe.
Un día le preguntaron a Jesús si era de rigor pagar los impuestos a Roma, a lo que contestó "Al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios". Desgraciadamente ha cambiado mucho la historia en estos 2000 años, y la Iglesia Católica siempres se ha inmiscuido demasiado en las "cosas del César", utilizando su poder para gobernar sobre los hombres.
Si el Reino de Dios no es de este mundo y Cristo se negó a convertirse en paladín para la causa judía contra el opresor romano, ¿porqué la iglesia que fundó Pedro se mete en asuntos políticos?.
Aquí en España existe una sociedad multiconfesional, y también hay agnósticos, por lo que no pueden ni deben querer imponer sus mandatos.
La familia, ¿qué es para ellos la familia? ¿cómo se atreven a despreciar a homosexuales, divorciados, a cualquiera que no se haya casado por la iglesia?¿en qué mundo viven?. Para mí que hay mucha hipocresía escondida tras los golpes de pechos en los templos.
El respeto a las libertades es el mejor modo de expresar el AMOR con mayúsculas. Este sentimiento no tiene ni sexo ni ideología.

jueves, 3 de marzo de 2011

LAS MUJERES EN EL TRABAJO, +x- (MÁS POR MENOS)

Debería haber nacido hombre. No estoy pensando en un cambio de sexo, ni me estoy cuestionando mi condición sexual, qué va, pero a veces me resisto a ser mujer. Estoy harta de buscar trabajo y me pregunten: "¿Casada?" "¿Hijos?". A ellos no le preguntan ese tipo de cosas en las entrevistas laborales.
"Vamos a ponerte a prueba unos meses, eso sí, sin darte de alta, no quiero jugarme mi dinero. El negocio no marcha muy bien, nos comen los impuestos y todo cuesta mucho"...
"Vas a estar aquí nueve horas, algunas los sábados, y aprovecharás los ratos libres para limpiar todo ésto, que ya sabes cómo son los hombres..."
Después de todo aceptas el empleo, no te queda otra opción, al menos es "una ayuda para casa". Si haces bien tu trabajo todos creerán que la empresa es tuya, y habrá algún descerebrado que incluso te dirá si tienes "algo que ver" con tu jefe, ya que no se entiende tu celo en hacer bien las cosas.¿Para qué mirar tanto por la empresa si no es tuya?.
En una ocasión nos preguntaron a mi compañera y a mí cómo era que nos entendíamos tan bien con el jefe, si los demás parecía que le tenían miedo, que con nosotras se portaba de otra manera. No me paré a decirle que trabajábamos bien, que le hablábamos las cosas a la cara y que igual que dábamos todo en nuestra labor también exigíamos lo que honradamente nos pertenecía. Simplemente la miré y le dije :"Los lunes, miércoles y viernes está conmigo, los martes, jueves y sábado, con la compañera, y el domingo se lo dejamos a su mujer, que también tiene derecho". No le hizo gracia mi respuesta, y no sé si en el fondo pensó que algo de eso habría. Nuestra jefa se rió mucho cuando le contamos lo sucedido. Ella sabía la relación que realmente teníamos con su marido.
Alguien debería hacer un estudio sociológico entre las mujeres que trabajan, al menos, en esta zona, donde se diga cuánto ganan realmente, qué nómina firman si la tienen, quién hace la limpieza en sus lugares de trabajo, si sus compañeros cobran lo mismo y cuántas horas dan a la semana. Si sirviese para que todas se pusiesen de acuerdo o a alguien se le cayese la cara de vergúenza, se daría por bueno el estudio.
A propósito, busco trabajo. Tengo años de experiencia y pocos días cotizados. Estoy casada y tengo tres hijos. ¿Le interesa a alguien? No se arrepentirá.

HUYENDO DE LA MISERIA

Las aguas engulleron a sus compañeros de travesía. La angustia les oprime el corazón cuando son recogidos, supervivientes de un largo trayecto cuyo punto de partida fue la miseria y que ahora acaba, por fin, con el abrazo de una cálida manta. Niños pequeños, entre uno y cuatro años, han muerto. Mujeres y hombres, agotados, son incapaces de articular palabra. Han aguantado el viaje, han tenido suerte. Ellos creen haber llegado a Jauja, y en cambio, en unos días serán repatriados al lugar de donde salieron.
El grupo de los poderosos ha dicho, entre bromas y sonrisas, que se corta el grifo al Africa subdesarrollado y a otros países pobres de solemnidad. Las cuentas no salen y hay que seguir llevando el lujoso tren de vida que llevan.
No a las cancelaciones de deudas, no a la vida, sí al exterminio. Millones de seres humanos seguirán muriendo bajo la pasividad de los grandes, que llenarán sus barrigas y sus bolsillos y dormirán felices en sus mullidas camas.
Esto es indigno. Me avergüenzo a veces de pertenecer al género humano. Recogemos a alguien que cae a un precipicio, tendiéndoles la mano, y cuando se cree a salvo le damos un empujón para que caiga.

sábado, 5 de febrero de 2011

ASIGNATURA OPTATIVA

ASIGNATURA OPTATIVA

Son 9 meses, día arriba día abajo, los que os llevamos dentro, y ya desde el principio os queremos. Nacéis a la vida llorando, resbaladizos, y al abrazaros sentimos algo tan fuerte, tan mágico, que quisiéramos que el reloj se parase en ese instante, porque nunca volveremos a estar tan unidos como en ese momento.
Todas las noches sin dormir, los días agotadores de cambios de pañal, papillas y biberones a horas intempestivas, los llantos sin motivo que nos remueven por dentro de impotencia y de miedo, la inseguridad que nos produce el futuro…, todas las emociones, los miedos, las satisfacciones, el cansancio físico y mental que a veces producís  siendo seres tan pequeños , todo esto, en fin, es la maternidad.
Somos madres, la palabra más grande que existe en el diccionario, el oficio y la asignatura más difícil, sin estudios previos ni titulación, sin libro de instrucciones, así de sopetón empezamos a ejercer una vez que asomáis vuestra cabecita al exterior.
¿Y luego qué? Pues más de lo mismo, pero multiplicado por vuestros dientes de leche, vuestras primeras palabras, ese “mama” que te llega al alma, esos primeros pasos que dan con vuestro trasero en tierra, la guardería, los cumpleaños llenos de globos y fotos con los abuelos, que os preparan para la vida, que os hace llevar una L en vuestro corazón de aprendices de mayores, la letra que no os quitaréis nunca de la espalda, porque ni aunque un día lleguéis a hablar, como lo hago yo ahora, a vuestros futuros hijos, llegaréis a graduaros en esto tan complicado que es la existencia, a la que un día nacemos asombrados y que no termina nunca de sorprendernos.
Así que hoy me aferro a vosotros, a los recuerdos vividos y a los momentos que vamos  disfrutando , y pido que no cambiéis, que sigáis siendo mis niños, que no me separe nadie de vosotros como aquel día en que cortaron de un tijeretazo el cordón que nos unía.
Soy vuestra madre, e intento sacar buena nota como tal, a fuerza de aprender,
suspender y recuperar, esperando que algún día, en un futuro, me concedáis “Matrícula de Honor”.
Os quiero. Mamá.
ASIGNATURA: MADRE
CALIFICACIÓN: P. A. (PROGRESA ADECUADAMENTE).

Con patatas

…CON PATATAS
Llegas a una edad en la que no te apetece “comer mierda” (con perdón). Esto es lo que resume mi estado actual, y al decírselo esta mañana a una conocida que me ha preguntado cómo me iban las cosas, es cuando me he dado cuenta de la realidad.
Cuando tienes 20 años, te comes el mundo con patatas, y todo te viene bien, el hambre provee de buenas tragaderas. Al llegar a los 30, el apetito empieza a decaer, y te empiezas a cuestionar si todo lo que aguantas será bueno para tu estómago, pero sigues teniendo ganas de estar ahí, y sigues engullendo. Llegas a los 40, y te das cuenta que mucho por lo que has pasado no te ha hecho nada bien, pues tu salud física y mental se ha debilitado y están empezando a aparecer en tu conciencia unos temidos  michelines que antes no veías.
Entonces llega el momento en que te presentan la carta en el restaurante de la vida, en tu trabajo, y al pedir una mejor guarnición, la que viene en el menú anunciado y no las consabidas patatas,( que te están dando aspecto de escarabajo), el maître te dice educadamente que no, tú no tienes derecho a ningún otro acompañamiento, o te comes el plato con patatas o vete a otro comedor.
Te vas, decepcionado del trato recibido después de tantos años de asiduo visitante, y aquel maître que te negó tu guarnición, se encarga de decir a todos los comensales que preguntan por ti (te echan de menos en la mesa que has ocupado durante ocho años) que ya no quieres comer allí, o que estás enfermo y ya no vas a volver al restaurante.
Y saben una cosa, he pasado unos meses malos, con mucho apetito, con ansiedad por no poder acceder a aquel plato servido con patatas, pero cada vez me estoy dando cuenta de que necesito mucho menos la comida que antes. Hay cosas en este mundo que me pueden llenar mucho más que un trabajo, como la sonrisa de mi hija, su necesidad continua de atención, esa atención que le he negado durante casi cuatro años por haber estado fuera de su vida, en suma, vivir su vida y ayudarla a vivir, que no es trabajo fácil para nadie. Las patatas ahora me las como en casa, alguna vez que otra, cocinadas de diversas formas, y aunque nadie me paga por ellas, a mí me sientan mejor que aquellas otras.
Espero que aquel maître encuentre pronto otro comensal tan fiel como yo lo fui, pero también deseo que acabe la necesidad de comer de tanta gente, para que cuando nos ofrezcan un triste filete a cambio de nuestro dinero, les exijamos una guarnición decente, que como dije al principio de este texto culinario, ya está bien de comer bazofia al precio de comida de autor, ya está bien de tanto engaño y tanto robo por parte de empresarios sin escrúpulos, ya está bien de escudarse en crisis y zarandajas, el que roba cuando gana  roba el doble cuando gana  menos.
Y aquí estoy, delante del teclado, pensando al mismo tiempo en qué voy a preparar para comer, porque siempre me ocurre lo mismo, después de despotricar, tengo un apetito feroz. ¿A ustedes no les pasa?.
Mira, tanto hablar de ellas… hace tiempo que no preparo unas patatitas con costilla y pollo, y no es por tirarme flores, bueno, sí, para qué vamos a engañarnos, pues eso, que me salen riquísimas, ¡qué narices!.
¡BUEN PROVECHO!
Mª del Carmen Germán Máximo