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¿VAMOS A COMPRAR PASTELES?

Un pionono, una bamba y un petisú, por favor.  Estaban en la pastelería  Lumar, domingo por la tarde de un día de otoño de hace "nosecuantosaños"...... Paqui, Mª Jose y ella cogieron sus pasteles y se dirigieron a su sitio, su rinconcito, allí en aquella calle poco transitada, donde, en el umbral de la tienda de telas, darían buena cuenta de sus dulces. Risas, confidencias...Y mordisco a mordisco, pasaban la tarde.  Las tres de Castilla, el trío Acuario, las del Lalala....Así las conocían en el colegio, así las nombraba don Juan Moreno cuando se dirigía a ellas. Sus camisas, de igual corte, cuello mao, Lois la de Paqui y la suya, de confección casera la de Mª Jose, vaqueros y zapatillas de deporte. Una a rayas blancas con fondo azul, otra con rayas azules y fondo blanco, la tercera de cuadritos blancos sobre fondo azul.....La edad de la imitación, la edad de las primeras y grandes amistades, la edad de la inocencia. No corría el tiempo para ellas, no importaba ...

Los sueños de la niña de la casa chica

La niña de la casa chica soñaba despierta. Soñaba con cumplir dieciséis años, vete a saber porqué, pero ella quería llegar a esa edad, la mejor edad según su filosofía de vida. Sentada en el umbral de entrada a su pequeña casa, al fresco de la noche de aquel verano, miraba las estrellas, buscando El Carro que su padre le había enseñado a identificar, siguiendo El Camino de Santiago y pensando e imaginando dónde acabaría. El día había sido largo. Pronto llegarían las vecinas para sentarse a la puerta con sus padres. Dentro de nada su soledad se vería interrumpida, y con aquella interrupción se acabarían sus divagaciones, porque con aquella algarabía era imposible soñar, y menos, despierta. Sería escritora, definitivamente, estaba decidido. Contaría historias, como aquellas que leía en aquel libro gordo de su hermano mayor, aquel con tan bellas ilustraciones. Sí, éso haría, dedicarse a inventar vidas, y así la suya sería un poco mejor. El primer sueldo lo emplearía en una habita...
EL OSITO DEL DESVÁN    Aquel   osito olvidado en el cajón, con su oreja descosida, la sonrisa tímida y un corazón en vez de nariz, soñaba cada noche con la niña. Ella vendría algún día al trastero, estaba seguro de ello.   Nunca pudo dormir sin él. Cada noche, después del beso a su madre, la pequeña lo abrazaba fuerte, segura con su tacto de peluche, tranquila con la sonrisa que le brindaba si lo miraba a la cara. ¡Cuántas pesadillas habían ahuyentado juntos!. El osito la conocía muy bien. Sí, es verdad que había crecido, que ya no era la pequeñaja que lo lanzaba con desgana cuando despertaba, que ya no usaba su chupete desde hacía años, que ya no necesitaba para dormir la música de aquella caja con la bailarina girando y girando, que hacía años ya que sus noches no necesitaban una lamparita encendida, que ya no llamaba a los papás porque quería agua de madrugada….. Pero seguía siendo su niña. Ahora ella no jugaba con muñecas, esa niña se hizo mayor. ...

AMANECER CONTIGO

Los rayos del sol, alegres, asoman por mi ventana. Los pájaros, en sus picos, llevan olor a mañana. En mi almohada, dormido, los pensamientos tú guardas. Tus párpados cierran al mundo la verdad de tu mirada. Miro con ansiedad tu boca, que no me habla, tus labios, que yo besé, tus manos, que acariciaban. Mi amor, abre los ojos, ya la noche se fue y el día aguarda.

TAM TAM, YA VIENEN LOS REYES....

Aún el alba no había despuntado cuando se encendieron las luces de la casa chica. El bullicio de los niños hizo levantarse a los padres, más ilusionados que ellos por ver sus caras. Aquella escopeta de ventosas era increíble, pensaba uno de los mocosos mientras la cargaba, acariciando con sus dedos aquella goma, que seguro se quedaba mejor pegada si la mojaba un poquito con saliva. Algo llamó entonces su atención..... desde lo alto lo miraba desafiante aquella solitaria bombilla.... Sus filamentos dorados parecía que lo provocasen. Miró la escopeta, luego a la luz tentadora, y no lo pensó....El ruído y la explosión de los finos cristales, unidos al apagón que se produjo al saltar los plomos, dieron paso a la voz estentórea de la madre, que sabía lo que costaba una bombilla más que aquel travieso que ahora no sabía dónde esconderse. Varios domingos sin breas del gato ni caramelos saci le costó pagarla a Andresito, pero aquel recuerdo de cristales volando y la luz apagándose, no se...

¿AMERICAN HISPANIS?

Las tiendas de juguetes ya tienen hecho acopio de provisiones para la avalancha de padres buscadores para el próximo día de Reyes, algunos incluso para antes, por lo de ser más americano que nadie y regalar a los niños a cuenta de un Papá Noel, que a nosotros ni nos va ni nos viene. A mi hija, sin ir más lejos, desde que tenía tan solo dos años, le caló el personaje gordo y con carrillos sospechosamente sonrosados, como de alguien que acaba de tomarse unas copas antes de coger, en su caso, el trineo (Ahora no puedes hacerlo, Nico, entre tú y yo, que te pueden hacer soplar y quitarte algunos puntos del carné de conducir renos). Este personaje, decía, está llegando a nuestros hijos a través de la televisión, los adornos navideños y la visita a las guarderías y colegios antes de las vacaciones, ya que como los Reyes Magos vienen en enero no llegarán a tiempo del cierre vacacional. Yo quiero seguir con la tradición, con nuestros tres personajes de la niñez, que nos hacía elegir a uno ...

¿MIRAMOS HACIA OTRO LADO?

Crees que lo tienes todo controlado y algo te acaba diciendo que no, que nada se controla, que el mundo es incontrolable. Llega esa chica y te cuenta su historia de dolor y de culpa, y remueve en tus recuerdos, y te vuelve a doler el pasado, y ves lo injusto que es todo y lo pequeña que eres. Ayer te comías el mundo y lo tragabas con un simple sorbo de agua y hoy se te atraganta y no puedes con él. Le dices que tire para adelante, que corte con ese ser que le hace daño, que ella es una persona, no es una mierda como le quiere hacer creer. Y mientras le dices esto las palabras retumban en tu cabeza como una enorme campana dando las doce. Le repites que vale mucho, que tiene dos manos y una cabeza bien amueblada, y te dices entonces que por qué no te aplicaste ese cuento a ti misma mucho tiempo atrás. En fin, estoy aquí, dando consejos baratos de persona que lo sabe todo cuando en realidad tengo mucho que aprender. ¿Quiénes somos nosotros para aconsejar?. Si no somos capac...